De chicas sin amigos con un vacío emocional

Hablamos de Fleabag, Tokyo Girl y Pure (spoilers)

En las pel√≠culas existe un recurso conocido como voz over por el cual sobre las im√°genes de la escena escuchamos una voz humana que proviene de fuera de la di√©gesis. El cine hist√≥ricamente ha utilizado este recurso, entre otros usos, para representar de forma fidedigna el mon√≥logo interior de los personajes y lo hemos naturalizado con la misma facilidad que aceptamos el corte de montaje como la traslaci√≥n al celuloide del parpadeo. He aqu√≠ mi sorpresa cuando descubr√≠ que algunas personas consideran a este recurso una representaci√≥n exclusivamente metaf√≥rica del pensamiento. Seg√ļn un viral que ha resurgido a menudo en los √ļltimos meses, hay una parte de la poblaci√≥n que no experimenta un mon√≥logo continuado en su cabeza, sino que la voz aparece exclusivamente cuando se dedican al acto concienzudo de pensar, e incluso algunas personas no experimentan voz alguna y aun as√≠, misteriosamente, pueden dedicarse a la escritura. Desconocemos la experiencia consciente de las dem√°s personas y nos es l√≠cito dudar de la veracidad de los supuestos anteriores al tratarse de testimonios individuales que est√°n pasados por dos filtros modificadores: los l√≠mites del conocimiento consciente de uno mismo y el lenguaje verbal, pero sirvan estos asombros frente al otro como peque√Īa muestra de la neurodiversidad humana.

Es f√°cil llegar al presentimiento de que las formas del pensamiento no son estancos cerrados y se pueden alterar seg√ļn los h√°bitos que desarrollamos. Conocemos los esfuerzos de la terapia psicol√≥gica por reconducir el mon√≥logo interior de los pacientes con enfermedades mentales como la depresi√≥n o la ansiedad; casos en los que el mon√≥logo interior se suele manifestar con un discurso negativo de auto-desprecio. O sirva como ejemplo suig√©neris la tendencia a imaginar o so√Īar utilizando el lenguaje cinematogr√°fico que desarrollamos los cin√©filos. Recuperarse de una enfermedad mental a veces supone un re-descubrimiento de que la actividad mental puede ser controlada y no somos esclavos de una voz que nos ordena (como en la desacreditada hip√≥tesis de la mente bicameral). Tu voz over puede ser tu peor enemigo y para muestra: tres series.

Cine psicología Espacio Filmico

Si en la d√©cada pasada ha habido una serie a batir como arquetipo de la mujer joven y confundida en la gran ciudad esa serie es ‚ÄúFleabag‚ÄĚ (2016). La serie brit√°nica de la BBC (disponible en Amazon Prime) construy√≥ en sus dos temporadas de seis cap√≠tulos a una mujer ir√≥nica, c√≠nica y ap√°tica en la que muchas otras personas de su generaci√≥n se vieron representadas. Un personaje con una relaci√≥n familiar dif√≠cil, independiente pero solitaria, ‚Äúsin amigos y con un vac√≠o emocional‚ÄĚ en sus propias palabras. En la serie no se utiliza la voz over sino que en una variaci√≥n ingeniosa (veremos por qu√©) accedemos a su psique mediante un recurso de origen teatral: la ruptura de la cuarta pared.

La protagonista, Fleabag (‚ÄúPhoebe Waller-Bridge‚ÄĚ), nos habla. A nosotros los espectadores. Somos sus √ļnicos confidentes y, en cierto modo, su soporte vital. En agradecimiento, ella nos deleita con muecas, co√Īas y subrayados a los diferentes momentos de su vida, pero a pesar de que compartimos intimidad nunca nos habla desde la sinceridad sino desde el distanciamiento de lo vivido a trav√©s del uso de un, marcadamente brit√°nico, sentido del humor negro. Recurrir al mismo recurso que ha hecho tan popular al mercenario bocazas de Marvel no parece el colmo de la originalidad, pero en una serie del todo carente de alardes audiovisuales, la segunda temporada demuestra un rigor narrativo fuerte en el uso de este recurso. Cap√≠tulo a cap√≠tulo se desvela que el humor atiende a una doble funci√≥n: son gags, pero tambi√©n un arma de doble filo que autolesiona a nuestra protagonista cada vez que la realidad la supera. Cuando un atractivo y carism√°tico sacerdote entra en su vida, se presenta ante ella el reto doble de expresar su realidad emocional y aceptar los resultados cualesquiera que sean.

Tokyo Girl 2016 Espacio Filmico

A diez mil kil√≥metros de Londres, se estrenaba la serie Tokyo Girl (2016), en la que durante once cap√≠tulos de veinte minutos se nos cuentan los a√Īos que van desde la veintena a la cuarentena en la vida de Aya (‚ÄúAsami Mizukawa‚ÄĚ). Esta mujer no es, en absoluto, una persona introvertida martirizada por su mundo interior, sino que parece una persona con los pies bien plantados en el mundo material. No obstante, ella se nos presenta a menudo abstra√≠da en sus pensamientos hasta que recibe un toque de atenci√≥n por parte de otro personaje. La naturaleza de los pensamientos de Aya no obedece a la evitaci√≥n de conflictos, como en el caso de la brit√°nica, sino a una suerte de ignorancia que le impide reconocer su tendencia a la idealizaci√≥n de las dem√°s personas como una conducta problem√°tica. As√≠ como la serie va dando saltos por fragmentos de su vida, los espectadores vamos estacionando en esos momentos excepciones en los que se par√≥ a cuestionarse lo que estaba haciendo para acercarse a un concepto de felicidad proporcionado por las revistas de moda. En una serie que a priori tiene apariencia de banal, se nos presenta la evoluci√≥n de la protagonista con un enfoque que a√ļna de una manera harto equilibrada lo sociol√≥gico con lo psicol√≥gico.

En esta joya oculta del cat√°logo de Amazon Prime se pretende materializar la Metr√≥polis de Tokio como otro personaje, con peque√Īos instantes que recuerdan a las sinfon√≠as de una ciudad del cine mudo. Los cambios en la vida de Aya se suceden en la pantalla vertiginosamente y est√°n representados por los numerosos cambios de residencia, dentro de la metr√≥polis tokiota, que toman lugar durante el trascurso de la serie, y c√≥mo en cada barrio se expone un ecosistema social completamente diferente al anterior que trae bajo el brazo un nuevo estilo de vida para la protagonista. Comparte con ‚ÄúFleabag‚ÄĚ la presencia asfixiante, pero asumida como ineludible, de las expectativas que las sociedades contempor√°neas ponen sobre las personas y espec√≠ficamente las mujeres.

Tokyo Girl 2016

De ning√ļn modo la serie destaca por un complejo lenguaje visual, pero la directora Yuki Tanada (y/o su director de fotograf√≠a) sabe salpimentar la obra con una buena dosis de im√°genes con peso. As√≠, para representar la soledad de Aya reincide en el uso de teleobjetivos que aislan a la protagonista de un fondo desenfocado; la creaci√≥n de cuadros dentro del cuadro que aprisionan a nuestra protagonista; y planos generales de la ciudad en los que la actriz aparece peque√Īa como una hormiga. Este √ļltimo recurso se ve subvertido en paralelo al cl√≠max dram√°tico de la serie, pues a√ļn trat√°ndose de una escena situada en el medio rural del que es originaria, ella sigue ocupando una porci√≥n m√≠nima de la imagen. La c√°mara valora como ineficaz paliar un conflicto interno con un remedio puramente externo (la vuelta a casa).

Los contrastes son pieza fundamental en la serie, pues en ella se alterna con asombrosa facilidad entre lo contemplativo y lo ligero; la oscuridad silenciosa de la noche y el bullicio brillante del d√≠a; o el minimalismo interpretativo y la efusividad afable de los personajes cuando hablan a c√°mara. Porque esta serie tambi√©n comparte ese aspecto confesional con Fleabag y lo hace a su manera: Aya y los secundarios hablan a c√°mara en una especie de confesiones desnaturalizadas en las que los personajes explican sus comportamientos al espectador. El auto-enga√Īo de Aya no tiene nada de singular seg√ļn se nos muestra en estos segmentos ya que las mujeres que la rodean se ven sujetas a fuerzas similares. En ocasiones especiales, los secundarios hablar√°n a c√°mara, no para revelar su di√°logo interno, sino para decirnos que son ¬ęfelices todos los d√≠as¬Ľ y as√≠ mostrarnos el mundo idealizado de los dem√°s que percibe el personaje principal. En los momentos finales de lo que es una narraci√≥n cl√°sica sin sobresaltos, Aya da sus primeros pasos de aceptaci√≥n, al reconocer su avaricia, y de maduraci√≥n, al aproximar lo que desea a aquello que realmente necesita.

Pure Rese√Īa

‚Äú¬ŅAlguna vez has tenido un pensamiento intrusivo?‚ÄĚ. As√≠ es como da comienzo la serie (ca√≠da en miniserie tras su cancelaci√≥n) Pure (2019) de Channel 4, que desde el 7 de abril se puede ver online en Filmin. El foco de la serie es Marnie (¬ęCharly Clive¬Ľ), que desde hace diez a√Īos padece una serie de pensamientos de √≠ndole sexual que interfieren con su normal funcionamiento y tras un incidente relacionado se muda, en un acto impulsivo, de su pueblo escoc√©s a Londres. Ella padece Trastorno Obsesivo Compulsivo, del tipo Obsesivo Puro (cuya peculiaridad es que las compulsiones son mentales o invisibles), pero no es la √ļnica que tiene pensamientos intrusivos. Todo el mundo los tiene en mayor o menor medida y su n√ļmero responde a numerosos factores, por lo que en el viaje de Marnie est√° impl√≠cito aceptar su compa√Ī√≠a como algo que puede ser para toda la vida. Es precisamente la negaci√≥n de los pensamientos uno de los factores que acrecentar√≠an su frecuencia, pues el cerebro s√≥lo sabe que si algo nos agita emocionalmente es probable que sea informaci√≥n valiosa que debe recuperar en otro momento. Su problema, por tanto, reside en sus mecanismos de afrontamiento (por ej, el aislamiento auto-impuesto).

Durante los seis cap√≠tulos, nosotros conocemos a nuestra hero√≠na a la par que ella no cesa en su empe√Īo de descubrirse a s√≠ misma. Poco a poco, la serie representa con mimo una pl√©yade de rasgos de personalidad asociados a los problemas de identidad de su pensamiento desestructurado. Marnie conjuga una honestidad inc√≥moda, que parece una forma de reafirmar la identidad al hacerla existir en el mundo real, con hermetismo emocional (miedo a ser visto). Lo que parece hablar sin pensar es hablar despu√©s de haber pensado tanto que tienes que mostrarte aut√©ntica para saber qui√©n eres realmente. O todo lo aut√©ntica que la verg√ľenza por ser como eres te permite. La vida se vuelve una paradoja en la que nudos en la garganta, bloqueos y la sensaci√≥n de que todo da vueltas lo inundan todo.

Pure 2019

¬ęPure¬Ľ no es una serie redonda. La representaci√≥n de los pensamientos en forma de insertos sexuales de corta duraci√≥n marca tajantemente la barrera entre el pensamiento intrusivo y el que no lo ser√≠a, simplificando una realidad que es m√°s compleja. La serie apuesta fuerte por la provocaci√≥n y la espectacularidad con im√°genes desaturadas y contrastadas de carnes humanas que como resultado la hacen pasar por un producto na√≠f. S√≠ que deja caer ideas audiovisuales m√°s elegantes cuando en la secuencia inicial representa el pensamiento fragmentado con la desincronizaci√≥n audio-v√≠deo (J-cuts) o cuando se utilizan los blancos quemados como forma de asociar el pensamiento intrusivo a lo cegador, pero no dejan de ser recursos muy secundarios en el dispositivo formal de la serie. Adem√°s, parece haber una contradicci√≥n en el contenido cuando la serie acaba la temporada con la realizaci√≥n de la protagonista de que se ha comportado como una ego√≠sta monumental, pero los personajes secundarios (amistades que forja en Londres) no tienen estatura suficiente para interesarnos m√°s all√° de su relaci√≥n con Marnie. Cabe decir que mi momento favorito de la serie es una escena que puede pasar desapercibida en la cual una de sus nuevas amigas tiene un momento de confidencia con Marnie y √©sta no tiene la capacidad de abstraerse de sus pensamientos lo suficiente para centrar su atenci√≥n en prestar apoyo emocional a su amiga. No hay ning√ļn marcador audiovisual de la importancia de la escena, ni se recurre al sacrosanto recurso del inserto gr√°fico de los pensamientos de Marnie y es su intrascendencia lo que amplifica el sentimiento agridulce que produce.

A√ļn lejos de ser una representaci√≥n realista s√≠ que es una que hace esfuerzos por explicar una realidad desconocida de una manera did√°ctica. Es en la comedia donde brilla ¬ęPure¬Ľ: al partir de un conocimiento profundo de los temas que trata encuentra lo que es verdaderamente gracioso en ellos. La ultra-carism√°tica Charly Clive no es del todo cre√≠ble cuando trabaja con emociones como la tristeza, pero tiene un brillo especial que funciona a las mil maravillas para la comedia y sus muecas son un retrato fiel de lo que puede llegar a ver alguien externo en un caso de TOC Puro. Su casting estuvo muy relacionado con su capacidad para conectar con el personaje a trav√©s de su experiencia personal: la jovenc√≠sima Charly padeci√≥ un tumor cerebral que le rob√≥ la capacidad para el humor durante todo un a√Īo. Ella m√°s que nadie conoce que, al igual que en ¬ęFleabag¬Ľ y ¬ęTokyo Girl¬Ľ, el humor puede ser distancia, pero tambi√©n una herramienta fundamental para conectar con los dem√°s.

TOC en el cine

‚ÄúNo soy yo, es mi TOC‚ÄĚ o ¬ęMe hace ser una mierda de persona y lo seguir√© siendo hasta que mejore…¬Ľ son frases que explican, pero no justifican la conducta y es cierto que la l√≠nea que separa la aceptaci√≥n del conformismo es farragosa, pero tambi√©n que hay cierta tendencia a recrearse de manera auto-compasiva en el hoyo, porque a pesar de ser un hoyo es lo √ļnico que conocemos. Y cuando queremos mejorar, queremos empezar de cero, pero en la vida no se puede reiniciar la partida. Aceptar lo que no puedes cambiar es actuar en consecuencia: ya sea expresarte honestamente sin esperar nada a cambio, sentirte agradecida por tus logros o pedir perd√≥n.

Una lecci√≥n a menudo olvidada es que pedir perd√≥n no es sobre el sentimiento de culpa del que lo pide; es sobre el otro y c√≥mo puedes responsabilizarte de tus errores (hacer reparaciones). Flota en el esp√≠ritu de nuestra generaci√≥n la angustia de sentirnos m√°s desconectados de los dem√°s de lo que nunca antes nadie lo estuvo. Somos un ser vivo que durante siglos se ha visto expuesto a horas interminables de aburrimiento en las que tal vez la √ļnica actividad era vigilar el fuego de la tribu y en la era de la h√≠per-estimulaci√≥n hemos perdido esa capacidad para el aburrimiento, as√≠ como resiliencia frente a la frustraci√≥n y la incertidumbre. Y esto influye en las relaciones sociales.

Quizás hemos llegado a olvidar que la escucha es tan importante como la expresión cuando dos personas se comunican. Se suele decir que lo más importante que debe aprender un actor es a practicar la escucha activa y la vida en eso ha resultado ser como el teatro. Tienes que escuchar al otro para que funcione. En los momentos finales de la serie, Marnie reconoce que se ha mostrado prejuiciosa y desconsiderada con sus nuevos amigos y obtiene una revelación: es en el reflejo que nos devuelven los demás que descubrimos quiénes somos.

Fleabag Espacio Filmico

Hemos hecho un recorrido por tres personajes: Fleabag, la que mira desde fuera; Aya, la que mira hacia arriba; y Marnie, la que mira hacia adentro. ¬ŅY t√ļ, c√≥mo estas mirando? ¬ŅEst√°s escuchando?

1 comentario

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Interesante art√≠culo, ya ten√≠a en el punto de mira la de Pure y ahora tengo que a√Īadir Tokyo Girl. Creo que compartir√≠a m√°s la mirada con Marnie o incluso con Fleabag, quiz√°s m√°s bien por elusi√≥n que por conocimiento, supongo que es cuesti√≥n de perspectiva.

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