[D’A] Los lobos – El pobre aullido

El mexicano Samuel Kishi presenta en la parte de Transicions del D’A Film Festival de Barcelona su película Los Lobos (2019), que ya pasó por el Festival de Berlín ganando el Gran Premio de la sección Generation Kplus, y que junto a su primera película Somos Mari Pepa (2013) se puede ver online en filmin.

Basado en hechos reales retratando historias de su infancia, cuándo junto a su madre y su hermano se mudaron a  california y la madre les interponía las mismas reglas que se aplican a Max y Leo (Maximiliano y Leonardo Nájar Márquez) en la película, dos hermanos de 8 y 5 años respectivamente,  que deben de permanecer en el apartamento mientras su madre (Martha Reyes Arias) está trabajando, en este caso en Albuquerque. Para paliar su aburrimiento y también como recordatorio, disponen de una grabadora en la que la madre les aplica las reglas que han de seguir y las lecciones que han de aprender durante su ausencia si quieren lograr sus objetivos.

Los Lobos (2019) Espacio Filmico
Madre e hijos establecen reglas en el apartamento para generar una constante y poder superar la experiencia.

Desde el principio se nos va a remarcar el entorno y su contexto social, ya que las primeras imágenes de la ciudad y su camino hasta ella son entrañables y en ningún momento desalentadoras, quizás vistas desde la inocencia de los niños, donde la gente que les acompaña son ajenos a su presencia, pues son buscavidas que tienen que lidiar con su día a día rutinario. Aunque en instantes abruptos y de manera estática se rompe esa armonía presentándonos a diferentes personajes del entorno sin ningún tipo de relación con la trama, como tratándonos de recordar el tipo de personas que ocupan y viven en este ambiente.

Los Lobos (2019) reseña
A través de instantáneas podemos mirar directamente a los ojos a diferentes personajes que viven en el entorno.

Es difícil desestimar la labor del director al tratar de establecer una emoción en el espectador a través de historias que además de personales y reales, sabemos que es una realidad que acontece un estrato social, ya que esta película gustará y mucho a todo aquél que se deje llevar por la historia de estos dos hermanos (también en la vida real) y su madre, y con el tipo de relaciones que se establecen. Es quizás por el apoyo que utiliza para llegar a causar esta emoción, el mismo que puede causar la inestabilidad en el espectador y en el momento que empieza a ver como la película se tambalea termina derrumbándose y no generando ningún tipo de emotividad debido al artificio de la misma. Partiendo de las reglas y retos a los que se someten y rompen los propios protagonistas, el exceso de clichés situacionales para generar dramatismo y el blanqueamiento excesivo de una comunidad, en la que como adultos y espectadores sabemos que hay un espectro negro, pero en la película sólo se muestra un espectro anodino que va en consonancia con la ingenuidad de los niños.

Los Lobos (2019) Fotografía
Los niños tienen diferentes enfoques a la hora de enfrentarse al confinamiento.

Estos mismos niños y todos los que participan en algún momento en la película no logran expresar del todo el estado de ánimo al que hacen frente, lo que no ayuda a empatizar con los personajes. Y aunque se nos trata de establecer que el aburrimiento y todas sus consecuencias es una constante a la que se enfrentan a lo largo de la película, no termina de reflejarse de manera fiel ni real como se logra en otras películas. Una excepción son las historias de la imaginación de los niños contadas a través de la animación, ya que puede crear mayores vínculos emocionales; pero por desgracia es un recurso que no se explota y queda relegado a una captura de instantes.

Los Lobos (2019) dibujo
Los lobos como expresión del imaginario de los niños en manera de animación y dibujos.

Aunque se le puede atribuir similitudes con The Florida Project (2017) de Sean Baker, con este trabajo el director parece unirse a la nueva hornada de cine mexicano que trata de reflejar una realidad social, como a David Zonana en Mano de obra (2019), Michel Franco con A los ojos (2013) o La jaula de oro de Diego Quemada-Díez. En determinados momentos, y sobre todo en lo que respecta al conflicto del aburrimiento y los niños confinados en su apartamento, no puedo evitar compararla salvando las distancias, con la genial Nobody Knows (2004) de Hirokazu Koreeda, que también se puede ver online en filmin, y donde se retrata el aburrimiento y su responsabilidad de una manera más verosímil y estrecha con el espectador.

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